(…) Luego del armisticio de 1918, Fritz Haber fue declarado criminal de guerra por los aliados, a pesar de que ellos habían utilizado el gas ( Yo: se refiere a un gas venenoso que había inventado él y había sido usado en las trincheras de la primera guerra mundial, con efectos devastadores) con el mismo fervor que las potencias del Eje. Tuvo que escapar de Alemania y refugiarse en Suiza, donde recibió la noticia de que había obtenido el Premio Nóbel de Química por un descubrimiento que había hecho poco antes de la guerra, y que en las décadas siguientes alteraría el destino de la especie humana.
En 1907,
Haber fue el primero en extraer nitrógeno -el principal nutriente que las
plantas necesitan para crecer- directamente del aire. Con ello, solucionó, del
día a la mañana, la escasez de fertilizantes que a principio del Siglo XX
amenazaba con desencadenar una hambruna global como no se había visto nunca
antes; de no haber sido por Haber, cientos de millones de personas que hasta
entonces dependían de sustancias naturales como el guano y el salitre para
abonar sus cultivos podrían haber muerto por falta de alimentos. En siglos
anteriores, la demanda insaciable de Europa había llevado a bandas inglesas a
viajar hasta Egipto para saquear las catacumbas de los antiguos faraones no en
busca de oro, joyas y otras antigüedades, sino del nitrógeno contenido en los
huesos de los miles de esclavos con que los reyes del Nilo se habían inhumado
para que continuaran sirviéndolos más allá de la muerte. Los ladrones de tumbas
ingleses ya habían agotado las reservas de Europa continental; desenterraron
más de tres millones de esqueletos, incluyendo las osamentas de cientos de
miles de soldados y caballos muertos en las batallas de Austerlitz, Leipzig y
Waterloo, para enviarlos en barco al puerto de Hull, en el norte de Inglaterra,
donde eran molidos en los trituradores de huesos de Yorkshire para fertilizar
los campos verdes de Albión. Al otro lado del Atlántico, los cráneos de más de
treinta millones de bisontes masacrados en las praderas norteamericanas eran
recogidos uno a uno por campesinos e indios pobres para venderlos al Sindicato
de Huesos de Dakota del Norte, que los amontonaba para formar una pila del
tamaño de una iglesia antes de transportarlos a la fábrica que los molía para
producir fertilizante y “negro-hueso”, el pigmento más oscuro que se podía
encontrar en esa época. Lo que Haber había logrado en el laboratorio, Carl
Bosch, el ingeniero principal del gigante químico alemán BASF, lo convirtió en
un proceso industrial capaz de producir cientos de toneladas de nitrógeno en
una fábrica del tamaño de una pequeña ciudad, operada por más de cincuenta mil
trabajadores. El proceso Haber-Bosch fue el descubrimiento químico más
importante del siglo XX; al duplicar la cantidad de nitrógeno disponible,
permitió la explosión demográfica que hizo crecer la población humana de 1,6 a
7 mil millones de personas en menos de cien años. Hoy, cerca del cincuenta por ciento de los
átomos de nitrógeno de nuestros cuerpos han sido creados de forma artificial, y
más de la mitad de la población mundial depende de alimentos fertilizados
gracias al invento de Haber. El mundo moderno no podría existir sin el hombre
que “extrajo pan del aire”, según palabras de la prensa de su época, aunque el
uso inmediato de su hallazgo no fue alimentar a las masas hambrientas, sino
proveer a Alemania de la materia prima para seguir fabricando explosivos y
pólvora durante la Primera Guerra Mundial, luego de que la flota inglesa
cortara su acceso al salitre chileno. Con el nitrógeno de Haber el conflicto
europeo se prolongó dos años más, aumentando las bajas de ambos lados en varios
millones de personas.
(…) En
Alemania se refugió en su trabajo como director del instituto Kaiser Wilhelm de
Química-Física y Electroquímica mientras el antisemitismo iba creciendo a su
alrededor. Momentáneamente protegido por el oasis académico; Haber y su equipo
produjeron múltiples nuevas sustancias; una de ellas usaba el cianuro para
formar un pesticida en gas cuya acción era tan violenta que lo bautizaron ZyKlon,
la palabra alemana que designa los vientos de un huracán. La efectividad
radical del compuesto asombró a los entomólogos que lo utilizaron por primera
vez para despiojar un barco que cubría la ruta entre Hamburgo y Nueva York,
quienes le escribieron directamente a Haber para elogiar “la extremada
elegancia del proceso de erradicación”. Haber fundó el Comisionado Nacional
para el Control de Pestes; desde allí organizó la matanza de chinches y pulgas
de los submarinos de la armada y ratas y cucarachas en las barracas del
ejército. Luchó contra una verdadera legión de polillas que atacaba la harina
que el gobierno acumulaba en silos repartidos a lo largo de todo el territorio
nacional, y que Haber describió a sus superiores como “una plaga bíblica que
amenazaba el bienestar del espacio vital germano”, sin saber que ellos habían
empezado a implementar la persecución de todos los que compartían las raíces
judías de Haber.
Fritz se
había convertido al cristianismo a los veinticinco años. Estaba tan
identificado con su país y sus costumbres que sus hijos solo se enteraron de su
ascendencia cuando él les dijo que debían escapar de Alemania. Haber huyó
después de ellos y pidió asilo en Inglaterra, pero fue violentamente repudiado por
sus colegas británicos, quienes conocían el rol que había jugado en la guerra
química. Tuvo que abandonar la isla después de llegar. Desde allí se escabulló
de un país a otro, intentando alcanzar Palestina, con el pecho apretado por el
dolor, ya que sus vasos sanguíneos no eran capaces de llevar suficiente sangre
a su corazón. Murió en Basel, en 1934, abrazado al cilindro con el que dilataba
sus arterias coronarias, sin saber que pocos años más tarde el pesticida que él
había ayudado a crear sería utilizado por los nazis en sus cámaras de gas para
asesinar a su media hermana, a su cuñado, a sus sobrinos, y a tantos otros
judíos que murieron en cuclillas, con los músculos agarrotados y la piel
cubierta de manchas rojas y verdes, sangrando por los oídos, echando espuma por
la boca, con los más jóvenes aplastando a los niños y a los ancianos en su
intento por escalar la pila de cuerpos desnudos y poder respirar unos minutos
más, unos segundo más, ya que el Zycklon B se empozaba cerca del suelo luego de
ser vertido por las ranuras en el techo. Una vez que la niebla de cianuro era
disipada por ventiladores, los cadáveres eran arrastrados a enormes hornos e
icineradoras. Sus cenizas fueron enterradas en fosas comunes, vertidas en ríos
y estanques o esparcidas como abono en los campos de los alrededores.
Entre las
pocas cosas que Fritz Haber tenía consigo al morir hallaron una carta escrita a
su mujer. En ella Haber le confiesa que siente una culpa insoportable; pero no
por el rol que jugó en la muerte de tantos seres humanos, directa o
indirectamente, sino porque su método para extraer nitrógeno del aire había
alterado de tal forma el equilibrio natural del planeta que él temía que el
futuro de este mundo no pertenecería al ser humano sino a las plantas, ya que
bastaría que la población mundial disminuyera a un nivel premoderno durante tan
solo un par de décadas para que ellas fueran libres de crecer sin freno,
aprovechando el exceso de nutrientes que la humanidad les había legado para
esparcirse sobre la faz de la tierra hasta cubrirla por completo, ahogando
todas las formas de vida bajo un verdor terrible.
Fragmento del libro Un verdor terrible, del relato de ese mismo nombre, de Benjamín Labatut ( Anagrama, 2020)

Me ha parecido una historia muy asombrosa. Cuesta pensar que una batalla bélica pueda depender tanto de los avances químicos que se produjeran en los distintos países y como estos pueden hacer vencer un ejercito o al otro. Para poner una pega, con el texto no he podido entender cómo el químico consiguió extraer el Nitrogeno del aire ( no me ha quedado claro que procedimiento o que técnicas utilizó). Aún así, esta claro que este descubrimiento revolucionario canvio y esta cambiando la vida de todos nosotros.
ResponderEliminarEsta claro que si seguimos así, no podremos seguir sobreexplotando la tierra durante muchos años más, así que hace falta otro descubrimiento como este. Como dice el texto, si no se hubiera descubierto la manera de coger el Nitrogeno del aire, miles de personas hubieron muerto de hambruna. De la misma forma, creo que ahora mismo nos encontramos en una situación similar, donde el canvio climático está poniendo en peligro la vida de muchas personas, así que sólo un descubrimiento que este a la altura, nos podrá ayudar a seguir adelante!!
Perdón Paz, se me ha olvidado el nombre. Soy Alex Mendez
ResponderEliminarBuenas Paz,
ResponderEliminarMuy interesante el fragmento del libro que te estás leyendo. Es muy curioso como, el simple hecho de descubrir como captar más nitrógeno para que las plantas crezcan más rápido, pudiese cambiar tanto el transucurso de la población europea en esa época. Me ha impactado mucho cuando explica que en menos de 100 años, gracias a que mejoraron mucho los cultivos por el invento de Haber, creciera tanto la población. No que creciera un poco, sino que se quinduplicase, que locura. Por otra banda, me ha hecho gracia que existiese un sindicato llamado Sindicato de Huesos de Dakota del Norte. La verdad es que es una muy buena idea el hecho de coger los huesos de animales o personas fallecidas y aprovecharlos para abonar el suelo.
Antes de leer este fragmento ya sabía que en la Primer Guerra Mundial se había usado diferentes armas químicas para atacar al otro bando, ya que són armas que salen más baratas que la fabricación de armamento pesado y que, en no muy grandes cantidades, son más letales y efectivas. Es una lástima que los descubrimientos químicos de la época al fin y al cabo tuviesen el objtivo que tenian, que era exterminar a la oposición.
También me ha resultado curioso cuando Haber explica en su carta de despedida hacia su mujer que estaba preocupado por si las plantas nos pudieran invadir en un futuro debido a lo que él había descubierto. Tampoco es una idea tan descabellada. Con una bajada grande de la población las plantas tendrían tanto alimento para crecer (y menos explotación humana) que subiría el número de plantas exponencialmente. La verdad es que yo no creo que las plantas pudiesen aliminar nuestra especie ya que somos expertos en explotar a la naturaleza y en question de años podríamos desforestar tanto que bajaría el número de plantas muchísimo.
Gracias!
El texto me ha parecido bastante interesante. Me ha hecho pensar en la finita línea que hay para que de un descubrimiento revolucionario para la época, que había sido hecho para salvar miles de vidas, pasase a ser utilizado para propósitos malévolos como el de los nazis.
ResponderEliminarNo me puedo imaginar lo que sintió Haber después de ver lo que había desencadenado su hallazgo.
Además, también se menciona otro aspecto negativo del descubrimiento, que plantea la posibilidad de que al estar jugando con un factor limitante de las plantas como lo es el nitrógeno o el fósforo, esto podría desencadenar un aumento masivo de las mismas, dando paso a lo que se menciona en el texto como "un verdor terrible". Este hecho conllevaría a la muerte de muchos seres y quizás a la extinción de algunos.
Molt interessant, desconeixia els principis dels fertilitzants.
ResponderEliminarÉs curiós que un descobriment com aquest pugui ajudar i fer tant de mal alhora. Està clar que l'extraccio de nitrogen directament de l'aire va permetre evitar una fam a nivell mundial, ja que al ser un dels principals nutrients que les plantes necessiten per a créixer, els conrreus van millorar i incrementar molt més des d'aleshores. Tot i així, com bé s'explica, aquest avenç no va acabar de ser positiu per a la humanitat en aquell moment. Es va aprofitar aquest nitrogen per a crear noves substàncies pesticides que acabarien sent d'una efectivitat radical. Aquestes substàncies gasoses van ser molt útils per a acabar amb les plagues de rates i insectes que feien vida amb els humans. Però més tard, van començar a tenir un ús molt negatiu. Aquells gasos van començar a utilitzar-se per a matar jueus en les cambres de gas.
És trist que un descombriment com el que va fer Fritz Haber, encara que hauria pogut ajudat molt més en l'evolució humana, s'acabés utilitzant per a acabar amb la seva pròpia ideologia i la de molts altres.
Hola Paz, creo que es un fragmento muy interesante ya que muestra un descubrimiento real que forma una larga cadena perturbadora junto a otros muchos, un gas mortal que el químico judío alemán Fritz Haber, padre de la guerra química, empleó para elaborar el pesticida Zyklon, sin saber que los nazis acabarían utilizándolo en los campos de exterminio para asesinar a miembros de su propia familia
ResponderEliminarComo bien dice el texto, Fritz Haber fue quien abrió la puerta a la fabricación de fertilizantes artificiales, que revolucionaron la agricultura e impulsaron la población mundial a cifras antes impensables. Pero, de la misma manera, uno de sus inventos llevó a la muerte a muchísimos otros seres humanos, víctimas de las armas químicas que barrieron los campos de batalla de la Gran Guerra .
Se puede considerar héroe y villano. Extravagante, impetuoso. Fundador del complejo militar- industrial alemán e inventor del proceso químico a través del cual se alimenta el mundo actualmente. Un judío alemán profundamente nacionalista, víctima del nazismo, criminal de guerra para los aliados.
Casi la mitad del Nitrógeno empleado en los cultivos del mundo se extrae, no de fuentes naturales, sino de fábricas de Amonio que emplean el proceso Haber-Bosch. Según estimaciones cautelosas, dos mil millones de personas, mayormente en Asia, no sobrevivirían sin el invento de Fritz Haber. Según otras estimaciones cautelosas, gran parte de las casi 100.000 muertes por gas venenoso en la Primera Guerra Mundial, se deben a otra de las innovaciones exitosas de Haber: un método novedoso para utilizar cloro en forma de gas como arma química. El mismo Haber dirigió personalmente la aplicación de gas clorine contra los enemigos de Alemania durante la Primera Guerra Mundial.
La historia de Fritz Haber me recuerda la importancia epistemológica de distinguir entre ciencia básica y ciencia aplicada, y la necesidad ética de supervisar las aplicaciones de la ciencia.
Que curiosa la ciencia. Como algo que parecía haber solucionado los problemas de tantísimas cosas, pudo llegar a ser algo tan letal. Me parece que no somos conscientes de los avances científicos que se hacen día a día, es decir, algo que podía ir perfeccionandose con el tiempo con el fin de mejorar se utilizó para matar a miles de personas sin culpa alguna. Esas cámaras de gas de los nazis debían ser un infierno en la vida real...
ResponderEliminarEl pensamiento del científico sobre la expansión de las plantas si se produjera una bajada brutal de la población me ha hecho pensar en la situación actual. El decía que temía que una disminución de la población muy heavy, y con el exceso de nutrientes que las plantas ahora tenían, provocará la expansión de las plantas. Ahora estamos en una situación donde está muriendo mucha gente en periodos de tiempo muy cortos, o sea, en un año ha muerto muchísima gente debido a la pandemia. Si esto estuviera pasando cuando él vivía, pensaría que eso sería muy pero que muy probable. Lo cierto es que no podría ocurrir a día de hoy porque hay otros elementos que más que proporcionar esos nutrientes, lo que hacen es perjudicar a las plantas.
A veces los descubrimientos marcan un antes y un después en la historia por sus grandes aplicaciones y por los beneficios que aportan a la población. Pero a su vez, se encuentra la manera de hacer el mal con ellos y como que desacredita todo ese esfuerzo y esa dedicación para usarlos en el bien. Ya que en estos tiempos todo era utilizado para matar, matar y matar a miles de personas.
Muy interesante, muchas gracias por hacernoslo leer Paz!!!!!!!!!
Realmente una historia impresionante. Una de las cosas que más me ha impactado es el crecimiento de la población humana de 1,6 a 7 mil millones de personas en menos de cien años, que a su vez, los nazis contribuyeron con disminuir esas cifras en su contra. Es una pena que las mismas cosas que pueden ayudar a avanzar a una sociedad y mejorarla tantos aspectos, pueda también en malas manos llegar a hacer tanto daño. Haber era una persona muy inteligente y es una pena fuera repudiado en su época después de todo lo que aportó.
ResponderEliminarHola Paz,
ResponderEliminarEsta historia me ha impactado en más de un sentido. El echo de tener el poder de extraer nitrogeno del aire es increíble y, al mismo tiempo, sorprendentemente aterrador. Porque, por lo que he leido este nitrogeno ayuda a salvar vidas, pero tambien destruyo a muchas.
Ha sido una historia interesante para leer, gracias.
Anna Fisa
Buenos dias Paz!
ResponderEliminarEsta historia es de lo mas fascinante ya que me ha impactado mucho el crecimiento del numero de la población que ha pasado a ser una barbaridad si lo comparamos con el que habia en el pasado...
Aunque en algunas etapas hasta dia de hoy han dejado muchos muertos y eso hacia que la población disminuyera, aun asi ha sido un gran crecimiento desde entonces.
Hola, Paz,
ResponderEliminarEste fragmento del libro me ha parecido muy interesante, sonaré inculta, pero nunca había oído hablar de Fritz Haber.
Me cuesta creer que un descubrimiento como ese que era para salvar vidas, terminara en manos de los Nazis para quitarlas. Yo me pregunto, ¿cómo en sea época él pudo conseguirlo? Al mismo tiempo pienso, Y si el señor Haber no hubiera conseguido extraer el nitrógeno del aire, ¿cómo sería actualmente nuestro mundo? ¿Habría cambio climático? ¿Exisitría el Covid? ¿Habrían muerto tantos judíos?
Nunca tendremos la respuesta a eso, pero si sabemos que las acciones y los descubrimientos científicos influencian a mejor o a peor al futuro. Y como se dice muchas veces, aunque sea un gran y buen descubrimiento, si cae en las manos equivocadas, lo dejará de ser.
Júlia Pastor
Buenos días Paz,
ResponderEliminarEste pequeño fragmento es muy didáctico aunque no lo parezca. Porque explica cosas interesantes de las que no había oído hablar y aparte, también explica temas de historia relacionados.
Es curioso como Haber sacó Nitrógeno de la nada, o más bien dicho del mismo aire que respiramos, para llegar a producir ese gas tan tóxico del que se habla mucho y del que usaron los nazis una vez muerto Fritz.
Me ha impactado bastante ya que no sabia mucho sobre este tema y sobre sus inicios. En efecto, me parece que ha estado bastante bien leer este trocito de "un verdor terrible", he aprendido muchas cosas nuevas!!
Elena López
Hola, Paz,
ResponderEliminarla verdad es que no tenía ni idea de esta historia, me ha parecido fascinante y horripilante a la vez.
Esta historia es un gran ejemplo de como todo esta conectado en el mundo y de como los grandes inventos de la humanidad pueden ser tan peligrosos para esta.
También decir que no sabía que se fertilizara con cuerpos humanos triturados o quemados. Pero, lo que más me ha sorprendido es la carta que le deja Haber a su mujer el hecho de que se sienta culpable por la consecuencia sobre las plantas y no la consecuencia sobre las personas, sobre todo porque en su caso esas personas eran sus familiares.
Hola Paz! Soy Iris.
ResponderEliminarOpino que esta historia es un exponente de uno de los grandes dilemas de la ciencia (y también de la tecnología): el cómo afrontar los malos usos de su progreso. Cada descubrimiento es como un arma de doble filo: en un lado, está aquél uso que puede beneficiar a la humanidad y contribuir al fin de algunos de sus problemas; en el otro, reside la posibilidad de destinarlo a fines dañinos. La información en sí es neutral; el método de Haber para extraer nitrógeno no tiene ningún significado inherente. Somos nosotros quienes le damos un propósito al conocimiento que vamos adquiriendo.
El proceso Haber-Bosch impidió el desarrollo de una gran hambruna que amenazaba a la humanidad globalmente. Incluso hoy en día nos sigue siendo útil, pues aún usamos su método para fertilizar nuestros alimentos. La disponibilidad de algo tan pequeño como el nitrógeno llevó a nuestra especie a multiplicarse hasta llegar a los 7 mil millones de personas. Poco a poco los descubrimientos de Bosch se tiñeron con un carácter más oscuro: las sustancias químicas ya no servían sólo para fertilizar la vida, también tenían el poder de erradicarla. Sí, eran plagas, insectos, ratas que amenazaban a la humanidad. Sí, como parte de una reacción en cadena, el Zyklon salvaba vidas humanas y no sólo reservas de harina. No obstante, cuando algo tiene el poder de destruir, no hace falta más que un paso para que abandone su propósito inicial y quede fuera de control.
Todo tiene una sombra que se cierne sobre uno mismo, a veces más grande que la figura original. Y la sombra de Haber fueron los usos bélicos de sus investigaciones. Empezó como materia prima para pólvora y explosivos, pero experimentó un crecimiento exponencial en tan sólo unas pocas décadas, hasta que el ya Zyklon B se convirtió en un gas que pronto mató a muchas más personas de las que había salvado en un pasado remoto, cuando aún era un simple pesticida. El efecto negativo de esos conocimientos científicos eclipsó por completo al beneficio que trajo al mundo. Y es en este punto donde nos preguntamos: ¿tendría que haber cerrado Haber su investigación al ver que el nitrógeno se estaba usando en la guerra, viendo que ya había hecho un bien como fertilizante? ¿O era mejor arriesgarse y continuar, sabiendo que podía traer un gran beneficio, aún bajo el riesgo de un mayor mal uso? La historia de Haber es un caso aislado, pero no único. ¿Cuál es el balance de resultados positivos y de negativos que han traído los avances científicos a lo largo de nuestra historia? En otras palabras, ¿está la humanidad preparada para gestionar la ciencia? Está claro que nuestra especie tiene capacidad para analizar la realidad y extraer conclusiones científicas pero, ¿realmente somos capaces de usar estos descubrimientos para el bien? ¿Por qué todo acaba tendiendo hacia el mal? ¿Cómo podemos protegernos de nuestros propios descubrimientos? Más bien: ¿cómo podemos protegernos de nosotros mismos? Puede que estas preguntas parezcan reservadas a la filosofía, a la ética; sin embargo, en ningún momento debemos separarlas de la ciencia. Una ciencia sin ética se convertiría en nuestra muerte programada.
Es entonces cuando llega el siguiente conflicto. A día de hoy, tenemos clara la necesidad de una supervisión ética de la ciencia, y más después de tragedias como el Holocausto. La ciencia debe servir a la humanidad y al planeta, nunca promover su destrucción. Pero, al ver cómo el descubrimiento de los usos del petróleo ha llevado a conflictos armados y a explotaciones en el Ártico, al pararse a pensar en cómo los gases que liberan nuestras fábricas están acelerando el cambio climático, uno se da cuenta de que el actual papel de la ética en la ciencia y la tecnología es insuficiente. Por cada buen uso de un descubrimiento es muy probable que existan cinco que perjudiquen a un sector de la realidad, ya sean especies animales, comunidades de personas o ecosistemas.
Entonces, ¿vale la pena el progreso científico?
EliminarAquí ya se entra en un terreno más utilitarista. ¿Cuántas vidas ha salvado el uso de la ciencia? ¿Con cuántas vidas ha acabado un mal uso de ésta misma?
No obstante, a día de hoy, es inconcebible un mundo sin ciencia. La humanidad es una con ella. No lograríamos sobrevivir sin su ayuda. Podemos pensar que es nuestra mayor aliada pero también la más letal enemiga, pero estaríamos mintiendo. La ciencia no conoce los conceptos de ‘’bien’’ y ‘’mal’’. El conocimiento no es ni bueno ni malo, tan sólo es. El problema somos nosotros. Somos nosotros los que moldeamos los resultados de la ciencia para que sean buenos o malos.
No hay marcha atrás. Un mundo sin ciencia sería un mundo en colapso. No es la ciencia la que debe cambiar; es la otra parte del binomio: la humanidad. Lo ideal sería llegar a una consciencia global de los peligros de los usos de la ciencia, pero eso es una utopía, es inalcanzable. Siempre existirán personas cuyos intereses propios sobrepasarán todo esfuerzo por controlar los resultados de la investigación científica. La perfección no existe, es imposible acabar con todo aquello que nos amenaza desde dentro. En mi opinión, la única forma de contrarrestar esta realidad es hacer ciencia siempre de forma consciente. No quedarse sólo con un descubrimiento y sus posibles usos beneficiosos, sino ir más allá y ser ‘’pesimistas’’, en cierto modo. Hay que prever también los posibles efectos negativos de aquello que encontramos y de lo que creamos con ello, y dirigir las investigaciones de forma acorde a unas realidades hipotéticas que, si no actuamos con cautela, pueden muy fácilmente llegar a nosotros. No basta con tener claro a qué destinar el progreso. También hay que pararse a pensar en cómo evitar que éste se destine a aquello que consideramos erróneo. Creo que lo más importante en la ciencia no son sus descubrimientos, sino las estrategias que ideamos para que éstos no sean puestos en nuestra contra. Debemos hacer ciencia, pero no solo ciencia: debemos dedicarnos a una ciencia humana. Nunca podremos evitar una mala aplicación del conocimiento. Pero lo que sí que podemos hacer es minimizar su riesgo.
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ResponderEliminarBuenas tardes Paz.
ResponderEliminarMe ha sorprendido mucho las consecuencias (y la diferencia entre estas) de un solo descubrimiento químico.
Me parece escalofriante el objetivo de Haber. Por suerte, se pudo conseguir aplicar en la fertilización de plantas y vegetales, que tantas complicaciones estaba dando (evitando consigo una desnutricion numerosa).
Aun así, su papel junto la formación de más armas y ayuda a la alemania nazi, hace que me resulte impensable empatizar con él.
Sin duda fue un gran descubrimiento, pero, al igual que la penicilina, lo explotamos sin cabeza. Como consecuencia nos encontramos actualmente con una sobrepoblación mundial en vez de subministrar alimentos a países subdesarrollados.
Me parece muy interesante esta historia. Es increíble como el descubrimiento de una persona puede mejorar las condiciones de vida de muchas otras, en este caso combatir el hambre con la extracción de nitrógeno directamente del aire.
ResponderEliminarMe sorprende que buscase la materia prima para fabricar la pólvora y acabase “alimentando a la población”, a pesar de que él no lo buscaba, estoy segura que muchos se lo agradecieron.
Esto me hace pensar en que muchas veces intentamos dar explicaciones a ciertas coses, o buscar soluciones que pueden ser en realidad más sencillas. En este caso saqueaban las tumbas de Egipto en busca de nitrógeno, un componente que encontramos en el mismo aire.
Me ha sorprendido la carta que escribió antes de morir, en la que decía que se siente culpable de su descubrimiento porque en unas décadas las plantas nos invadirían a los humanos…
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarBuenas Paz!
ResponderEliminarEste fragmento es muy curioso, sobretodo el hecho de que un simple descubrimiento químico pudiera cambiar tanto las cosas en tan poco tiempo, la hambruna por ejemplo. Me ha parecido muy sorprendente que la gente fuera en busca de cuerpos de animales y humanos ya fallecidos para abonar sus tierras ya que estos tenian nitrogeno.
También este fragmento te hace pensar, ya que aunque este descubrimiento cambio mucho las cosas para bien, también lo hizo para mal, como es en el caso del gas toxico el cual utilizaron los nazis poco después. Con esto llegas a la conclusión que no todas las personas tiene en mente hacer el bien y que hay que ir con un cierto cuidado.
Bona tarda Paz,
ResponderEliminarm'ha agradat molt i m'ha semblat molt curiós aquest fragment. És sorprenent com el nitrogen afectava tant en la vida de la gent i que gràcies al descobriment de Fritz Haber va canviar la vida de tantes persones. També trobo curiós que s'arribés a l'extrem de desenterrar a tants morts de les tombes i que se n'arribés a fer negoci per utilitzar-los com a fertilitzants.
Ës espectacular com Fritz va aconseguir extreure nitrogen de l'aire que respirem i la gran importància que té a l'hora de fertilitzar la terra per obtenir aliments.
Tot i això, trobo que posteriorment es va fer un molt mal ús d'aquest, utilitzant-se pels nazis com a gas tòxic per eliminar els jueus. És trist que grans descobriments com aquests acabin servint per aquests mals usos.
Gràcies per fer-nos-ho llegir, és molt interessant.
ResponderEliminarEl fragmento que hemos tenido que leer es bastante interesante y un tanto curioso se tiene que decir, por los simple hechos de que como puede llegar afectar este gas llamado Nitrógeno (N), como Haber lo pudo obtener de la nada. Podemos relacionar muchos hechos con el Nitrógeno, como por ejemplo cuando abrieron la tumba de alguna momia en Egipto, o también cuando los usan como negocio para fertilizantes. También cabe decir que no somos conscientes de los avances científicos de hoy en día que sirven para mejorar la vida.
Pol Culla.2n C
Es un fragmento muy curioso, muestra la dualidad de la ciencia, como un científico puede ayudar a muchos agricultores y también puede crear una de las armas más letales de la historia.
ResponderEliminarHola Paz, soy Maria.
ResponderEliminarMe ha parecido un fragmento muy curioso y acorde al tema que estamos estudiando.
Por una parte, estudiando el tema de ecología, no habría imaginado que el nitrógeno (que se encuentra en tan pocas cantidades) jugara un papel tan importante en nuestras vidas. Me parece increíble que con una sobreproducción de nitrógeno se podría llegar al extremo de que las plantas pudieran crecer tanto como para no poder pararlas, como dice Haber en la carta que escribe.
Por otra parte, me ha parecido desafortunado que por culpa de que Haber creara la pesticida que tanto ayudó años atrás, posteriormente hiciera que murieran miembros de su familia por el mal uso que le dieron los nazis.
Para acabar, relacionado con lo último, me ha hecho pensar en las utilidades que tienen ciertas cosas como en este caso todo lo que descubrió o inventó el científico. Y que todas estas cosas aparentemente positivas y que hacen avanzar el mundo poco a poco, en las manos de la persona incorrecta pueden ser utilizadas de manera totalmente contraria y suponer un verdadero desastre.
Hola Paz, soy Laia.
ResponderEliminarMe ha parecido muy interesante este fragmento. Me ha asombrado como gracias a Fritz Haber, que extrajo el nitrógeno del aire, pudo salvar a tantas personas de pasar hambre y como en tan pocos años pudo crecer tanto el nímero de población comparado con el que había. Lo que más me ha llamado la atención es que llegaran a buscar cuerpos de animales y humanos para abonar las tierras.
Pero no me gusta el momento en el que dice, que en vez de utilizarlo para hacer el bien, como ya habían hecho, lo utilizaran para hacer el mal, un acontecimiento que dejo una gran cantidad de personas muertas. No todo el mundo piensa en hacer el bien.
Hola Paz.
ResponderEliminarEn primer lugar, una cosa que me sorprende sobre este fragment de tu libro es el hecho de que, almenos por lo qye he podido leer en el resto de compañeros, pocos o nadie conocieramos quien era Fritz Haber. Al fin y al cabo, después de la lectura que hecho, de alguna manera creo que él podría ser considerado como el mayor salvador de la humanidad durante Primer Guerra Mundial (con su descubrimiento sobre la extracción de nitrogeno en el aire, que evitó la hambruna de muchísimas persons), pero también el mayor genocida durante la Segunda (con su gas pesticida usado por los nazis).
Este hecho, a su vez, me hace preguntarme ¿son siempre los avances científicos algo positivo? Es una pregunta que me costaría mucho responder, pues muchas veces algo que hoy resulta una gran salvación de aquí unos años podría convertirse en la perdición de la humanidad, como Haber dice en su carta sobre el dominio de las plantas por exceso de nutrientes o como vimos en la unidad anterior que podría ocurrir con la Penicilina de Fleming y los antíbióticos que desencadenaran en super-bacterias. No sé la respuesta, solo sé que esta idea me aterra bastante y que quizás en algunas ocasiones hay ciertos procesos científicos que son dignos de verse frenados (por ejemplo, todas las ivestigaciones que giran en torno a la clonación o a la alteración genética de no-natos).
Más aún, no acabo de entender la parte final del relato. Es decir, hoy en día vivimos en un mundo en el que claramente estamos desencadenando hacía un planeta con déficit de vegetales debido a las grandes deforestaciones que está habiendo en las zonas más verdes del mundo. Comprendo que a Haber le diera miedo que pudiera pasar eso porque quizás no imaginaba la situación actual, pero, ahora mismo (siglo XXI), sabiendo que la falta de organismos autótrofos y productores puede llevarnos a la ruina, porque los ecologistas no proponen como alternativa la RE-forestación a base del método que desarrolló Haber? No sé, quizás es que no he entendido muy bien el texto, pero yo así a simple vista creo que podría ser una buena solución para, con cuidado y sin abusar, frenar este déficit vegetal del planeta.
Yo tampoco lo conocía antes de leer este libro. Ni a él ni a sus descubrimientos. Interesante lo que te cuestionas. Durante la semana intentaré contestar a algunos de vuestros comentarios. Había un error de transcripción en la fecha incicial, lo acabo de cambiar.
EliminarEsta es una historia realmente fascinante que me lleva a preguntarme si la ciencia en ocasiones puede ser usada como un arma de doble filo. Planteemos la siguiente pregunta: la ciencia puede ser efectiva i contraproducente a la vez?
ResponderEliminarDes de mi punto de vista, y más aún después de leer este fragmento, sí. Pongamos este mismo caso como ejemplo. Se crea un pesticida que mejora el crecimiento de las plantas y consecuentemente salva a numerosas personas de acabar muertas de hambre; pasa el tiempo y ese mismo pesticida que gracias a mentes prodigiosas y a la ciencia salvó miles de vida en esta segunda ocasión las arrebata. Se uso el mismo producto con fines totalmente diferentes.
Y según escribo esto saco nuevas conclusiones. No! Jamás! La ciencia nunca podrá ser un arma de doble filo. Como futura científica defenderé este conocimiento que nos ha permitido interpretar el mundo, evolucionar, crecer que nos ha mantenido con vida, que nos ha brindado conocimiento... Las únicas armas aquí somos los humanos que en numerosas ocasiones hemos demostrado ser crueles y despiadados. Seres que han utilizado la ciencia para el mal, siendo ellos los únicos responsables de las atrocidades que provocan.
Martina Brañas
Hola Paz, soy la Judit;
ResponderEliminarMe a parecido una historia realmente impactante e interesante. Quien diría que en la actualidad por lo menos la mitad de nuestros niveles de fosforo es artificial !!
Ojala el descubrimiento de Haber hubiera sucedido antes, para que la población de esa época no hubiera tenido que desenterrar cadáveres para con estos poder proporcionar nutrientes a las cosechas para alimentar a la población.
Aun así todos mis respetos para Haber por haber conseguido dicho hallazgo, aun que estoy totalmente en contra de que su primera intención para este fuera utilizarlo con fines de guerra i lucha, en vez de alimentar i desarrollar a la población.
Me sigue sorprendiendo como una historia como esta que ha ayudado a el aumento i prosperidad de la raza humana es tan desconocida o por lo menos por mí parte.
hola Paz,
ResponderEliminares un articulo muy interesante ya que me sorprendo el hecho de que Fritz consiguió extraer el Nitrógeno del aire que sirve como fertilizante a las plantas y su falta nos dejara en la hambruna global la verdad es que le agradecemos este invento tan maravilloso pero a la vez desgraciadamente ayudo a los nazis para dar un mal uso a este nitrógeno y acabar con los judíos que son de su misma tierra.
No entendi este hecho salvo las plantas y destruyó miles de personas.
El texto me ha parecido bastante interesante. Me ha hecho pensar en la finita línea que hay para que de un descubrimiento revolucionario para la época, que había sido hecho para salvar miles de vidas, pasase a ser utilizado para propósitos malévolos como el de los nazis.
ResponderEliminarNo me puedo imaginar lo que sintió Haber después de ver lo que había desencadenado su hallazgo.
Además, también se menciona otro aspecto negativo del descubrimiento, que plantea la posibilidad de que al estar jugando con un factor limitante de las plantas como lo es el nitrógeno o el fósforo, esto podría desencadenar un aumento masivo de las mismas, dando paso a lo que se menciona en el texto como "un verdor terrible". Este hecho conllevaría a la muerte de muchos seres y quizás a la extinción de algunos.